Dinamarca campeón de la Euro 2026

Dinamarca volvió a lo más alto de Europa tras ganarle a Alemania 34 a 27 en un partido marcado por la tensión y los arqueros.
La gran final de la Euro de Handball 2026 enfrentó a dos gigantes del continente: Dinamarca y Alemania, en un duelo que cumplió con todas las expectativas. Desde el arranque se vio un partido de alto nivel táctico, con ataques largos, defensas duras y un ritmo propio de una definición continental.
Uno de los ejes del encuentro fue el duelo de arqueros. El alemán Andreas Wolff sostuvo a su selección en varios pasajes críticos, acumulando atajadas clave que mantuvieron con vida a Alemania cuando Dinamarca lograba pequeñas diferencias. Del otro lado, el arco danés también respondió con intervenciones determinantes para frenar los intentos de remontada.
La final también tuvo un momento de alto impacto con la tarjeta roja a Tom Kiesler, tras una acción dura sobre Mathias Gidsel que fue revisada en video. La decisión dejó a Alemania sin un especialista defensivo clave en un partido que ya se jugaba al límite físico. Desde ese momento, el planteo alemán tuvo que ajustarse, con más desgaste para el resto del bloque defensivo y espacios que Dinamarca supo aprovechar, sobre todo en las transiciones rápidas y en los duelos uno contra uno. Fue una jugada que marcó un antes y un después en la intensidad del encuentro.

En ataque, todas las miradas volvieron a posarse sobre Mathias Gidsel, figura del torneo. Pese a la marca intensa y las ayudas constantes de la defensa alemana, Gidsel volvió a ser decisivo, ya sea anotando o generando espacios que Dinamarca aprovechó desde los extremos y la primera línea.
Alemania buscó cambiar el rumbo con variantes defensivas y mayor agresividad en la presión. Incluso apostó por el juego siete contra seis en el tramo final, intentando descontar una diferencia que llegó a ser de varios goles. El riesgo le dio volumen ofensivo, pero también dejó espacios que Dinamarca castigó cuando pudo correr.
También hubo otra acción determinante en el cierre: el juego se detuvo por una revisión de video tras una acción potencialmente peligrosa de Jannik Kohlbacher sobre Mads Hoxer. Tras analizarla, los árbitros mostraron tarjeta roja directa, convirtiéndose en la segunda expulsión para Alemania, que ya había perdido antes a Tom Kiesler.
El partido se jugó al límite físico y emocional. Cada posesión valía oro y los errores se pagaban caro. Dinamarca mostró mayor control en los momentos calientes, administrando mejor los tiempos y el resultado, algo clave en una final de este calibre.

El premio al MVP de la final fue para Kevin Møller, arquero de Dinamarca y factor decisivo en el desenlace.
Con este título, Dinamarca vuelve a reinar en el handball europeo y reafirma su lugar entre las potencias del continente, tras un torneo donde combinó talento individual, solidez defensiva y carácter competitivo.
Resultado final: Dinamarca 34 – 27 Alemania.
