Alemania se mete en semifinales de la Euro y va por el título

El conjunto alemán mostró solidez en defensa, contundencia en ataque y carácter en los momentos clave para meterse entre los cuatro mejores del torneo continental, reafirmando su peso histórico en el handball europeo.
Alemania firmó uno de los golpes más fuertes de la Euro de Handball al derrotar a Francia por 38:34 y meterse en semifinales, cortando además una racha que llevaba casi tres décadas: no vencía a los franceses en una Euro desde 1998. Con este triunfo, dejó fuera al campeón defensor y reafirmó su candidatura real a un podio.
El equipo de Alfred Gislason salió con una energía arrolladora desde el inicio. La defensa alemana fue intensa, física y ordenada, y eso le permitió correr la cancha y golpear primero. Aunque el duelo individual entre Juri Knorr y Dika Mem marcó el ritmo —10 goles para el alemán, 11 para el francés—, Alemania mostró un rasgo clave: reparto de gol. Varios jugadores entraron en juego, lo que hizo más difícil el ajuste defensivo francés.
Knorr cambió el partido desde su ingreso en el primer tiempo y se adueñó de la conducción. Su lectura del juego, la agresividad para atacar los espacios y su efectividad lo llevaron a ser elegido Jugador del Partido. Alemania llegó al descanso arriba 19:15, tras un tramo donde logró imponer su ritmo y quebrar el equilibrio inicial.

En el segundo tiempo Francia reaccionó. Mejoró su defensa, apareció el arquero Rémi Desbonnet (10 atajadas) y el partido se apretó. Mem fue imparable por momentos y los galos llegaron a ponerse a uno. Sin embargo, cada vez que el partido entró en zona caliente, Alemania respondió con carácter.
Ahí apareció otro factor clave: la gestión del arco. David Späth dio una buena rotación, pero en el cierre Andreas Wolff volvió para los minutos decisivos y aportó presencia y una atajada fundamental en el momento más tenso.
En el tramo final, con Francia obligada a ganar y arriesgando todo con una defensa individual, Alemania mantuvo la calma. Marko Grgić amplió la ventaja en un momento clave y los germanos supieron manejar la posesión y los tiempos para evitar la remontada.
Fue una victoria de equipo, de personalidad y de jerarquía en los momentos decisivos. Alemania no solo eliminó al campeón, también envió un mensaje claro al torneo: está para pelear el título.

