Escándalo mundial: la EHF sanciona a árbitros por manipular pruebas físicas

El handball europeo en el centro de la polémica: dos árbitros de elite fueron suspendidos tras comprobarse la manipulación de videos oficiales.
La European Handball Federation confirmó uno de los fallos disciplinarios más impactantes de los últimos años: los árbitros macedonios Gjorgji Nachevski y Slave Nikolov fueron suspendidos por dos años de toda actividad oficial tras comprobarse la manipulación de pruebas físicas obligatorias.
La decisión fue tomada por el Tribunal de la EHF luego de una investigación que sacudió los cimientos del arbitraje europeo.

Manipulación confirmada: qué pasó
El caso se remonta a la previa del EHF EURO 2026, donde todos los árbitros deben presentar registros en video de un test físico obligatorio (el conocido Multistage Fitness Test).
Sin embargo, algo no cerraba.
Tras el análisis —con intervención de la empresa de integridad deportiva Sportradar— se concluyó que:
- Los videos presentados por la dupla arbitral habían sido editados
- No reflejaban el test completo ni condiciones reales
- Existía una alteración deliberada del material enviado
La propia EHF confirmó que se trató de una violación grave del código de conducta

Sanción ejemplar
El fallo fue contundente:
- 2 años de suspensión total de competencias y actividades EHF
- Multa de 5.000 euros para cada árbitro
- Posibilidad de apelación en un plazo de 7 días
La federación consideró el hecho como una conducta “severamente antideportiva”
Un golpe fuerte para el arbitraje internacional
No se trata de árbitros menores. Nachevski y Nikolov eran una de las parejas más reconocidas del circuito europeo, con presencia en torneos de máxima exigencia.
Incluso, ya habían sido retirados previamente del Europeo 2026 cuando surgieron las primeras sospechas
Este dato agrava aún más la situación: no fue un error aislado, sino un caso que venía bajo investigación desde hace meses.
Lo que deja este caso
Más allá de la sanción, el mensaje es claro:
El handball profesional exige estándares cada vez más altos, y el arbitraje no está exento.
Este fallo marca un precedente fuerte: la integridad del juego también se controla fuera de la cancha.
Y esta vez, la sanción fue ejemplar.
