Sporting sufrió, pero avanzó: Pedro Martínez está en cuartos tras una serie durísima ante Wisla Plock

El conjunto portugués perdió la vuelta ante Wisla Plock, pero sostuvo la ventaja de la ida y se metió en cuartos, en un partido que expuso fortalezas colectivas.
El Sporting CP Handball consiguió la clasificación a los cuartos de final de la EHF Champions League tras imponerse en el global ante el Wisla Plock. El 33-29 de la ida fue determinante en una serie que, en la vuelta, mostró un desarrollo mucho más complejo para el equipo portugués.
Un arranque ideal que no logró sostener
El inicio del Sporting fue prácticamente perfecto. Apoyado en su defensa y en la seguridad en el arco de Mohamed Aly, logró un parcial de 4-0 mientras Wisla Plock permanecía sin convertir durante los primeros 10 minutos.
Ese dominio inicial parecía encaminar la serie, pero con el correr del primer tiempo el equipo perdió fluidez ofensiva. La circulación entre primeras líneas —con muchos salteos hacia extremos— dejó de ser efectiva y apareció una sequía de aproximadamente 12 minutos sin goles, que cambió completamente el escenario.

Plock aprovechó ese tramo, ajustó su defensa —especialmente sobre Kiko y Martín Costa, a quienes lograron neutralizar— y pasó a dominar el marcador. El entretiempo llegó con 13-11 para los polacos, reabriendo la eliminatoria.
Ajustes defensivos y problemas estructurales
Uno de los aspectos más condicionantes para el Sporting estuvo en su defensa. El central defensivo Moga quedó rápidamente comprometido tras recibir dos exclusiones, en los primeros 20 minutos de partido lo que afectó la estabilidad del sistema durante gran parte del partido.
Además, en la rotación hubo intervenciones específicas claves de Pedro Martínez, jugando como especialista en el 2 defensivo, intentando sostener el bloque en momentos críticos.

Ya en el segundo tiempo, la situación se agravó con la expulsión de Moga (3 defensivo) tras revisión de video, en una decisión polémica que dejó al equipo aún más exigido en el cierre.
Un segundo tiempo de máxima paridad
El complemento se jugó bajo una lógica completamente distinta: paridad total y tensión constante. Wisla Plock se mantuvo la mayor parte del tiempo por encima en el marcador, pero sin lograr romper la diferencia global.
El Sporting, con más empuje que claridad, se mantuvo en partido. A falta de 10 minutos, el marcador estaba 22-22, reflejando un desarrollo equilibrado y abierto.
Un cierre caótico y decisivo
Los últimos minutos concentraron todos los condimentos. A falta de 4:20, Mohamed Aly, una de las figuras del encuentro, sufrió una dislocación en un dedo tras una atajada y debió salir sobre el momento fundamental para la serie.
En ese contexto ingresó Christensen, quien respondió con una intervención clave para sostener al equipo en un momento crítico.
En ataque y defensa, la figura del cierre fue Salvador Salvador: activo en ambos lados, aportó un gol fundamental tras bloqueo del pivote para igualar el partido y, en la jugada siguiente, generó un penal en situación de pasivo.
Desde los siete metros, Kiko Costa no falló y terminó de asegurar la clasificación.
Lo que viene
El 28-27 final para Wisla Plock no alcanzó para revertir la eliminatoria, y el Sporting avanzó a cuartos, donde enfrentará al Aalborg Handbold, uno de los principales candidatos a ganar el torneo.
